Ir al contenido
Gratuito · sin registro

Qué dice su sitio cuando usted no está.

Dos revisiones en una, sobre la dirección que nos dé. La primera mira qué informa su sitio sobre el tratamiento de datos personales y qué hace con los del visitante antes de pedirle permiso. La segunda mira otra cosa muy distinta: qué puede hacer en él quien llega.

Se recorre el sitio como lo haría un visitante: la portada, las páginas que enlaza y las del sitemap, hasta doce. Solo páginas HTML: no se descarga ningún documento —ni PDF, ni Word, ni hojas de cálculo, ni imágenes—. No se guarda la dirección consultada, no se recogen sus datos y no hace falta instalar nada.

Los dos ejes, y por qué son dos

Cumplimiento · Ley 21.719

La ley obliga a informar públicamente sobre los tratamientos, a proteger los datos desde el diseño y por defecto, y a mantener seguridad adecuada al riesgo. Eso deja huellas visibles desde fuera.

  • ·Si hay política de privacidad y si abre
  • ·Si aborda los nueve elementos del artículo 14 ter
  • ·Si se rastrea al visitante antes de pedirle permiso
  • ·Si los formularios informan donde recogen
  • ·HTTPS y cabeceras de seguridad
  • ·Qué terceros reciben datos del visitante

Madurez digital

Un eje independiente. Un sitio puede estar impecable en protección de datos y ser un folleto; y una plataforma sofisticada puede no informar nada de lo que trata. Se mide por lo que el visitante puede hacer, no por la tecnología empleada.

  1. 0Sin presencia funcional — solo se puede leer
  2. 1Básica — hay un canal, y todo llega igual
  3. 2Intermedia — el sitio califica antes de agendar
  4. 3Avanzada — hay cuentas, portal o cobro
  5. 4LegalTech — el sitio presta parte del servicio

Lo que esto no puede ver, y por lo tanto no dice

Sus contratos con proveedores, quién accede a qué dentro de la organización, cómo se respalda, cuánto tiempo se conserva cada dato, si hay procedimiento para atender una solicitud de supresión, o qué ocurre cuando alguien se va. Todo eso decide el cumplimiento y nada de eso se ve desde fuera. Esta revisión es un punto de partida, no una auditoría, y no constituye un informe en derecho ni crea una relación abogado-cliente.